De que va todo esto

¿De qué va todo esto? Este blog no pretende ser más que un conjunto inconstante (espero que no incoherente) de opiniones surtidas. Pero recuerda:
"Las opiniones son como el agujero del culo, todos tenemos uno y creemos que el de los demás apesta."

lunes, 10 de marzo de 2014

Orange is the New Black. Mejor que la pionera Oz.


      En 1997 (y hasta 2003) la HBO emitió una serie de producción propia, de ambiente carcelario, llamada Oz (escribí aquí hace meses algo sobre ella por si os interesa). La serie, independientemente de su calidad, que la tiene, fue pionera de toda la nueva hornada de series modernas que desde entonces han eclosionado en TV.

     Para empezar estrenaba un formato nuevo (episodios más largos y temporadas más cortas con arcos argumentales que se no se agotaban en cada episodios sino cada temporada) pero además tenía libertad creativa para tratar abiertamente temas tabúes en TV (drogas, violencia, sexo,...). Libertad creativa que le daba el hecho de ser producida por una cadena que no emitía en abierto.

     Dieciséis años después, en 2013, Netflix (que empezó siendo un videoclub por correo y que ahora es una cadena de TV por Internet en la que el cliente no paga por lo que ve, sino que a cambio de una tarifa plana tiene acceso ilimitado a todo el catálogo) emitió la primera temporada de Orange is the New Black, otra serie de ambiente carcelario.


     Pero hay importantes diferencias sobre su predecesora: primero, mientras que Oz era un drama, esta es una tragicomedia, es un drama, pero también tiene muchos elementos de comedia. Y segundo, Oz se desarrollaba en una cárcel, esta se desarrolla en una cárcel de mujeres, por lo que la mayoría de sus protagonistas son femeninas.

     Por lo demás, como la pionera Oz, también ha tenido libertad creativa para tratar temas tabúes: drogas, sexo, lesbianismo (de hecho para dirigir un capítulo titulado Solicitud de lesbianismo denegada se eligió a Jodie Foster),... pero también es mucho menos violenta que Oz, probablemente por el tono de comedia. No es que las prisioneras sean todas unos angelitos, pero no son los cabrones con pintas que había en Oz donde lo raro era encontrar algún personaje “decente”.

      La serie cuenta la historia de Piper Chapman, una chica blanca, culta, algo pija, que se va a casar con su prometido, y que se ve obligada a entrar en prisión por un delito que cometió muchos años antes: trabajaba transportando dinero de un cartel internacional de drogas para el que fue reclutada por Alex, quien acabaría convirtiéndose en su novia.

     De ahí el título: el naranja es el nuevo negro porque el vestuario de Piper se ha visto reducido drásticamente en cuanto modelos y colores al verse obligada a vestir los monos naranjas de la prisión (aunque realmente ese uniforme sólo lo visten en la serie las nuevas durante los primeros días).

     Años después, cuando hace mucho tiempo que Piper abandonó tanto a Alex como a ese trabajo, y ella ya había reconstruido su vida y se había prometido con su novio Larry, el cartel cae, y ella es delatada, detenida, juzgada y condenada a pasar en la cárcel  un periodo que, aunque no es muy largo (15 meses) a ella y a su novio se les hará eterno.

      Y la serie empieza justamente cuando Larry la acompaña a ingresar en la prisión.

    Como os podréis imaginar, en la cárcel de mujeres (poblada por latinas y negras sobre todo) no abundan las de raza blanca, y las que hay no son precisamente universitarias cultas de clase media y amantes de la lectura. Por lo que gran parte del atractivo de la serie consiste en ver el choque que sufre Piper al tener que adaptarse a su nueva vida, pero también en ver cómo la separación y esa nueva vida afecta a la relación con su prometido.

      Al parecer la serie se basa en un libro autobiográfico de Piper Kerman, sobre las experiencias reales de su autora en la cárcel, que también era una chica blanca, culta y de clase media a la que su novia metió en el negocio del blanqueo de dinero de las drogas, y que también tenía un novio con el que estaba prometida cuando la condenaron.

     Eso si, la Piper real fue enviada a una presión de mínima seguridad, como la Piper de la serie, lo cual no quiere decir que no lo pasara mal (de hecho es de lo que va la serie) pero si que quiere decir que, como en la serie, pocas o ninguna de las reclusas eran realmente peligrosas, casi todas cumplían condenas no muy largas, y muchas eran por delitos o bien de cuello blanco (fraude con tarjetas de crédito, etc.) o por drogas.

    Es por esto que, aunque se trata de una serie dramática, en realidad hay muchos elementos de comedia entremezclados, resultado de ver como se va relacionando Piper con las distintas reclusas.

     Así tenemos por ejemplo a Miss Claudette, que es una anciana paranoica de la limpieza con fama de no haber recibido ni una sola visita durante su largísima condena y de haber ingresado por asesinato.
     O Red, una matrona rusa a cargo de la cocina en la prisión, que le hará la vida imposible con la comida por un comentario inapropiado de Piper (Piper suele ser bastante bocazas).
     O Lorna, que lleva planeando su boda desde hace años, Sophia, una transexual que fue bombero en su vida anterior, Yoga Jones, que como indica su apodo es la monitora de yoga de la prisión, Daynara una latina que ingresa en la prisión en la que ya cumple condena su madre y que empezará a sentirse atraída por uno de los guardias, Pennsatucky, una paleta sureña fanática religiosa, Crazy Eyes, una negra que se encapricha de Piper y a la que (haciendo honor a su apodo) todos toman por loca,.... y Nikki, Taystee, Boo, Poussey, y muchas más, incluyendo a la propia Alex, a la que también ha tocado cumplir condena en la misma prisión, con los consiguientes problemas y relación de amor odio (¿Fue Alex quien delató a Piper?¿retomarán su pasada relación ahora que están encerradas juntas y Larry fuera?...)

      La serie utiliza una técnica curiosa para que vayamos conociendo a las distintas reclusas. Cada episodio se centra  en una de ellas, y mezclados con la acción en el presente (en la prisión) nos va intercalando flashbacks de la vida pasada de cada personaje, incluso de su infancia, hasta contarnos porqué está realmente encarcelada (más allá de los rumores que circulen sobre ella).

      Pero no sólo de los conflictos con las reclusas salen las situaciones cómicas y no tan cómicas de la serie. También de la relación de las reclusas con los funcionarios y guardias (masculinos y femeninos): el señor Healy, al amable consejero asignado a Piper, Mendez, al que todas llaman Pornastacho por su bigote (porno+mostacho), el segundo del alcaide, etc... Y curiosamente no todo es lo que parece al principio, ni los buenos son tan buenos ni los malos tan malos.

      En resumidas cuentas, una serie que merece la pena; aunque al principio el tema no te atraiga o te cueste entrar en ella, la serie va creciendo y mejorando a lo largo de los episodios, hasta llegar a un final de temporada sorprendente, un cliffhanger para dejarte colgado esperando hasta empiecen a emitir la segunda en verano de 2014.

1 comentario :

  1. Para mi al menos OZ es inmortal y nunca sera superada como serie de carceles.

    ResponderEliminar

Ya que has llegado hasta aquí, no te cortes y deja tu opinión: será bienvenida.